Una de las consecuencias que ha tenido la pandemia para las personas en general, producto del confinamiento, ha sido el aumento de peso por la falta de ejercicio físico y los desajustes alimenticios, pero los más afectados, sin duda, son aquellos que presentan alguna patología de base, como los pacientes diabéticos, el mantener un peso adecuado es clave para el manejo de su enfermedad.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2014, un 8,5% de la población padecía diabetes, mientras que en 2016 fue la causa directa de 1,6 millones de muertes.  En Chile, el Ministerio de Salud estipula que cerca del 10% de la población presenta esta patología.

La Dra. Gloria Briones, jefa del Servicio de Diabetes del Hospital San Juan de Dios, sostiene que gran parte de los enfermos que han llegado a control presentan un alza de peso que va entre 1 y 8 kilos, lo que tiene un efecto perjudicial para su salud. “Los diabéticos mientras más obesos, más insulino resistentes se ponen, por eso la idea es que bajen de peso. Además, la obesidad es un factor de riesgo cardiovascular, por lo que no deben sumar esos factores, ya que se potencian entre sí para traer complicaciones a la salud”.

En el marco del Día Mundial de la Diabetes -fecha que busca generar conciencia sobre el impacto que esta enfermedad tiene en la salud de las personas-, la profesional dice que “las recomendaciones son básicamente las mismas para todas las personas: realizar ejercicio, comer sano, hidratarse bien y no fumar”.  Agrega que también es importante realizarse exámenes preventivos y consultar al médico en caso de presentar una baja inusual de peso, sed excesiva, micción frecuente y fatiga.

Diabetes y COVID-19

La especialista explica que “si está bien compensado y toma todas las medidas sanitarias, no tendría por qué aumentar su probabilidad de infectarse en relación a otras personas”. No obstante, aclara que en  el caso de personas mayores de 50 años con otras patologías asociadas, tales como problemas cardiovasculares, hipertensión o neuropatías diabéticas, podrían ver más comprometida su salud en el caso de contagiarse con  el virus, de allí la importancia de cuidarse.

La Dra. Briones nos explica que la Unidad de Diabetes del HSJD, en el periodo de mayor circulación del virus SARS-CoV-2, se dispuso  de un correo electrónico para que los pacientes en control pudieran realizar consultas, incluyendo escáner o foto de su autocontrol de ser necesario; se dio la posibilidad de ir las recetas de medicamentos sin necesidad de solicitar hora, pero también se les acercaron a sus domicilios para que no tuvieran que salir, se les facilitó ser vistos sus glucómetros por las enfermeras y tener opinión del médico tratante o de turno  de ser necesario.

La enfermería hace la diferencia

La Federación Internacional de Diabetes eligió este año promover el papel de las enfermeras en el manejo y la prevención de esta enfermedad, ya que estas profesionales pueden marcar la diferencia para las personas afectadas por la diabetes. “Siempre he valorado el trabajo de las enfermeras, pero en este contexto se han portado un siete. Trabajaron mucho atendiendo las consultas de los pacientes, revisando el auto control de cada uno de ellos. La verdad es que siempre han sido mi brazo derecho”, puntualizó la diabetóloga.

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