La falta de métodos que apunten a la detección temprana y de síntomas premonitores que permitan el diagnóstico prematuro del cáncer de ovario, son causas que inciden en su detección tardía afectando la evolución de esta enfermedad.

El gineco oncólogo, Dr. Juan Carlos Montero, explica que el cáncer se origina en los ovarios y trompas de falopio y su característica es que “crece lentamente y en sus primeras etapas es asintomático, lo que dificulta el diagnóstico en los inicios. El ovario es un órgano que intrabdominal, por ello se disemina hacia el resto de la cavidad peritoneal, es decir, compromete rápidamente el útero, la superficie del intestino, el diafragma, el hígado, entre otros”, explicó.

El especialista aclara que algunos síntomas son la distención abdominal o hinchazón, porque a veces de produce líquido, los alimentos comienzan a caer mal al estómago y “si está más avanzado, hay una baja de peso, siempre con el abdomen abultado”, puntualizó.

La mayor prevalencia está en las mujeres sobre 50 años y en aquellas que no tienen hijos y no usan anticonceptivo oral. “Se supone que la ovulación de todos los meses, sostenida en el tiempo, es lo que irrita o inflama el ovario predisponiendo este cáncer. Recordemos que el anticonceptivo oral impide la ovulación, por eso es un factor protector”, afirmó doctor Montero.

Al ser parte del grupo de las enfermedades GES, su tratamiento y abordaje se facilita. La normativa contempla plazos para la atención de las pacientes, desde la sospecha en el consultorio hasta la atención del especialista en el hospital, el que alcanza 30 días. “Desde que la paciente ingresa al hospital, tenemos un plazo acotado para solicitarle el estudio pre operatorio, la cirugía y el tratamiento de quimioterapia”, explicó el especialista.

Existen etapas de diferenciación del cáncer y nivel de agresividad, donde están aquellos que no responden al tratamiento quirúrgico ni al de quimioterapia; también, están aquellos que no son invasivos y la quimioterapia cumple el efecto esperado, “logrando una buena sobre vida de la paciente”, aclara Dr. Montero, quien concluye que la evolución es caso a caso.

En el mundo esta enfermedad representa la séptima causa de muerte con 73 mil fallecimientos y en Chile constituye la novena causa de letalidad en la mujer. Dentro de los cánceres ginecológicos, el de ovario ocupa el segundo lugar en el país, según datos de la Guía Clínica del Ministerio de Salud (2013).

 

Imagen del peritoneo con células cancerígenas

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